Testimonio. Mary Tomillero nos cuenta como el Cannabis ha cambiado su vida

Hace 10 años que un día soleado de mayo la vida me cambio en un segundo. Entré a trabajar como otro día cualquiera, pero de normal no tuvo nada ese día, cuando a la media hora me desplomé en el suelo. Tuve un coágulo de sangre en el tallo cerebral que afortunadamente se resolvió con éxito. Para mí no fue tan simple como resolver ese coágulo. Mucho cambió, de repente no era la misma mujer que entró a su trabajo sonriente esa mañana soleada de mayo. Sentí como si mi “enchufe” fuera extraído de mi ordenador mientras 100 programas aún estaban abiertos .

Ahora mi cerebro tenía que volver a cargar todo, lo que llevó mucho más tiempo para algunos programas. Mi vida se puso patas arriba, todo lo que era normal ahora me resultaba un desafío. Aprender de nuevo a caminar, mantener el equilibrio, a escribir, a hablar claramente de nuevo y recuperar la motricidad.Todo esto era un desafió enorme que con la medicación que me daban no lo conseguía. Cuando decidí de dejar toda la medicación y empezar con cannabis mi vida cambió de nuevo.

Esta vez me sentí por primera vez con esperanza de poder recuperar todas mis capacidades físicas como mentales. La vida me devolvió una oportunidad para poder sobrevivir y sanar naturalmente. Pero mi medicina es ilegal,que es lo mismo como si te castigaran por haber tenido otra oportunidad en la vida. Hoy 10 años mas tarde llevo ya 5 años como columnista, activista, milito ya 2 años en el Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico. Vivo en Bélgica y allí también soy activista en la batalla para la legalización del cannabis .

Desde la prohibición del cannabis hace más de 100 años, existe todavía el estigma asociado con los consumidores de cannabis. Aunque el estereotipo del consumidor de cannabis está desapareciendo lentamente debido a la creciente popularidad del cannabis, todavía existe una gran presión social para no tener nada que ver con el cannabis. Es tiempo de romper ese mito y que nos acepten por lo que somos: gente común. El estereotipo asociado con el uso frecuente del cannabis es un drogadicto, un traficante de drogas o un perezoso. No hay duda de que estos estereotipos son el resultado de la prohibición del cannabis y el factor racial que ésta involucra. Con el aumento de consumidores de cannabis en todo el mundo, incluyendo más mujeres y niños enfermos, es importante advertir esa discriminación.

Para integrar el cannabis en el nuevo paradigma de la sociedad, primero debemos establecer que hay un número de diferentes grupos sociales involucrados en el uso del cannabis, y la mayoría de estos grupos no se ajustan a los estereotipos de consumidores de cannabis. La marihuana fue prohibida en los USA a nivel federal en la década de 1930 debido a la cantidad de mexicanos que cruzaban la frontera con Estados Unidos con grandes cantidades de cannabis (recomiendo leer Historia de la ilegalización de la Marihuana).

Esto, por supuesto, llevó a la circulación de esta planta a un sector del mercado negro que no estaba regulado y abrió la puerta al crimen y la corrupción. El estereotipo del fumador viene a menudo relacionado con una categoría racial, generalmente personas de color o hispanos. Este estereotipo surge porque la clase dominante blanca no quiere estar relacionada con el consumo de cannabis y se creó un perfil étnico del consumidor de cannabis. La discriminación racial que esto ha causado en ciertas clases sociales y comunidades con recursos limitados es devastadora.

La implicación de este estereotipo es que los arrestos tienen un mayor porcentaje de personas negras e hispanas por cannabis que las personas blancas normales, a pesar de ser estadisticamente igual de propensas a usar cannabis que otros. Esto provoca una mayor distribución social de la que ya experimentamos como resultado del racismo y la guerra religiosa, en un momento en que debemos tratar de vivir en armonía. En toda la historia el cannabis fue utilizada como una planta de curación y como una planta común para unir a las personas. Debido al estigma asociado, el cannabis ha sido foco de la discriminación racial y el estereotipo se ha convertido en una forma fácil de discriminar a otros grupos sociales, al igual que la sociedad tiende a discriminar a los grupos religiosos o las comunidades étnicas.

Con la legalización en el camino correcto, sería ventajoso mundialmente en el plano económico y social, desmitificando el estereotipo y aceptando que somos tal como somos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas establece que ‘todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos’. Siempre me sentí libre hasta que por razones de salud, preferí los beneficios de una planta a los medicamentos químicos. De una mujer ‘normal’, me convertí de pronto en una criminal “Junkie”, loca y una mujer que no se debe tomar en serio… Mientras antes de consumir cannabis estaba todos los días drogada por valium, xanax y antidepresivos y nadie lo veía anormal, tan irónico e hipócrita. Ya es hora de poner fin a la discriminación y estigmatización de esta planta.

Es hora que el estigma sobre el cannabis se acabe! ¡No somos delincuentes! ¡No soy una criminal! La prohibición del cannabis en sí mismo es una ley basada en el racismo. ¿No sería el momento de sacar esta ley racista del mundo? La discriminación y la estigmatización que tenemos que experimentar los consumidores en esta guerra contra las drogas,es muy dura donde en realidad somos las víctimas de esta guerra. ¡Basta ya!

Mary Tomillero Cortés 31/1/1964 La Linea de la Concepcion (Cadiz). Con 2 años sus padres emigraron a Bélgica donde aún vive. Estudió Ciencias humana y Ciencias de la Comunicación. Después hizo por pasión un curso de estilista y trabajó 11 años en Marbella. Habla 6 idiomas Español , Inglés, Francés, Holandés, Italiano y Alemán. Es usuaria del cannabis medicinal después de un infarto cerebral hace 10 años. Actualmente es investigadora, columnista, trabaja en cosmética y es activista cannábica, también es militante y enlace del Círculo Sectorial Estatal Cannábico de Podemos.

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