El cannabis en la antigua Grecia

El cáñamo se usaba en los ritos dionisíacos y en las liturgias de Eleulasis para revelar a los iniciados los arcanos del mito de Deméter. Los sacerdotes, que llevaban el nombre de eumólpidas (cantores de melodías benignas), se decían hijos de la Luna para hacer de mediadores entre la tierra y el cielo.
Homero en su Iliada hace referencias a una sustancia que podía ser opio o cannabis. La Odisea narra la llegada de Telémaco a Esparta a la corte de Menelao. Durante el banquete ofrecido en su honor, Telémaco evoca el destino de su padre Ulises y todos los comensales cayeron en una profunda melancolía. Entonces, Helena ordena a los criados que echen nepenthés en las copas y la sonrisa vuelve a los labios de todos los que estaban allí. Helena, mujer de Ulises, trajo el nepenthes de Egipto.

Cualquiera que bebiera dicho brebaje era incapaz de sentir tristeza, incluso si su padre o su madre hubieran muerto, o su hijo se hubiera muerto delante de sus ojos. Este nepenthés (que significa “contra el dolor”) se ha identificado con una bebida de opio o cannábica. Diodoro Sículo, historiador griego de la época de César, que visitó Egipto en el siglo I escribe que las mujeres de Tebas preparaban mediante cáñamo una pócima que tenía el mismo efecto que el nepente de Homero. Thomas de Quincey autor de “Confesiones de un comedor de Opio” afirma que el nepenthe es en realidad opio. Se menciona el opio en escrituras antiguas egipcias, cosa que no ocurre con el cannabis. Por lo tanto hemos de suponer que el nepenthe es en realidad opio y no cannabis.
Existían decocciones de cannabis con vino y mirra (vino resinado) para animar las reuniones privadas. Aunque existen investigadores que opinan que era demasiado pronto para que los griegos conocieran los usos embriagadores y medicinales del cáñamo aunque sí lo usaron para hacer telas.

Uno de los acontecimientos centrales en los misterios eleusinos era la ingestión de una bebida llamada “Cyceon”. Los participantes tomaban la bebida antes de un ritual de regeneración de la tierra, el secuestro de Perséfone por Hades, el rey del mundo subterráneo, y la vuelta a su madre Demeter, la diosa de los cereales.
En el libro VII de Heródoto (484 al 425 a. C.) en el capítulo “Construcción de puentes sobre el Helesponto” (lo que es hoy el Bósforo). Ahí está el cáñamo implicado en el desastre al cruzar las tropas de Jerjes. Los cabos para enfilar las barcazas para hacer de puente eran de cáñamo.

Entre los científicos griegos que se encontraban empleados por los romanos nos encontramos a Dioscórides, médico particular del emperador romano Nerón (del 20 al 90 d. C.) nacido en Asia Menor. Se hizo médico militar y viajó bastante por las nuevas tierras agregadas al imperio romano. Durante las campañas Dioscórides coleccionó y estudió las plantas que iba encontrando. Finalmente residió en Roma, autor de la primera farmacopea basada en plantas medicinales, “De Materia Medica”, la primera copia se publicó en el año 70. Identificó cada una de las plantas listadas según hábitat y los nombres por los que eran conocidos; se describía los rasgos peculiares de la planta, la sintomatología y las prescripciones (las bondades de la planta). Fue un éxito y se tradujo a todos los idiomas del mundo antiguo y medieval. En él aparecen más de 600 entradas en el que aparece la palabra cannabis. Fue el que le dio nombre a la planta, cannabis sativa. Dioscórides escribió que no sólo era buena para hacer sogas, el jugo de sus semillas era beneficioso para tratar los dolores de oído y disminuir los deseos sexuales. Utiliza el cannabis para los desórdenes sexuales. Habla del cáñamo y de las visiones y alucinaciones placenteras que provoca: “tiene el poder de presentar ante los ojos fantasmas e ilusiones placenteras y agradables”, y dice que los indios ya comían sus hojas, tanto como afrodisíaco como para estimular el apetito. Es la primera vez que el cannabis se describe como un remedio médico en un texto médico occidental. El cannabis se volvió en un remedio casero para tratar los dolores de oído.
Plutarco (46-127 a. C.) menciona que los tracios después de sus comidas no era raro “tirar las cimas de una planta que se parecía al orégano al fuego. Inhalando los humos de esa planta, las personas se pusieron bebidas, se cansan y duermen finalmente”.
Como vemos los griegos tenían conocimientos sobre el cannabis pero preferían el vino y otras sustancias enteógenas.

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Imágenes: factsanddetails – cdn.cannasos

Texto: Isidro Marín. Todos los derechos reservados

isidroIsidro Marín Gutiérrez (1975 Huelva, España) Doctor en Antropología Social y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad de Granada. Su tesis doctoral sobre el cannabis obtuvo la calificación Cum Laude. Actualmente trabaja como docente investigador en la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador. Uno de los mayores teóricos del país sobre el marco social y legal de la marihuana. Autor de la obra “La historia conocida o desconocida del Cannabis” (Edit. Megamultimedia) Además de ser un habitual de esta web, colabora con diversas publicaciones sobre cannabis: Yerba, Cannabis Magazine, Weed y Haze

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